In Invernum qualqum soreteae fiumo expelent

DEFINICIÓN


galanga (diccionario de la real Academia Española)

3. f. Bacín plano con borde entrante y mango hueco, para usar en la cama.

viernes, 28 de julio de 2017

¿Ley de Inclusión o Exclusión Financiera?

por Mínimo Gurméndez

Hasta el positivo Lavenida Junior apoya la propuesta de juntar firmas para terminar con ese mamarracho de Ley de Inclusión Financiera. Es que solo este gobierno populista y buscapleitos del Fondo Angosto puede tener en su haber una Ley tan regresiva.
Explico: el populista del Taba y el populista del Tete Musica largaron desde antes del 2014 la idea de que querían controlar un poco más la guita que anda circulando (de dónde viene y a dónde va). Y se mandaron esa bendita Ley que hace que a lo largo de estos tiempos por ejemplo los sueldos se paguen depositándose en Bancos, directamente, y a cada trabajador le extienden una tarjeta magnética (gratuita) que le permite retirar todo o parte del sueldo de cajeros automáticos. Además esa tarjeta le permite pagar sus compras o sus facturas directamente desde su cuenta, sin tener plata en el bolsillo.
Pero vayamos por partes: tengo 58 años y solo en 1979 cobré con la platita en la mano, adentro de un sobre de carta azul que me daba el patrón. Siempre cobré mis sueldos en Bancos en los que hacía terribles colas para primero retirar el recibo (luego vinieron los cheques) y después colas para canjearlo (solo en horario de banco y en determinada sucursal). Es decir: casi toda la gente y casi siempre estuvo "incluida" en Bancos. Cuando me dieron la posibilidad de tener una tarjeta magnética de Débito fue un lujo sibarítico: me depositaban el día del cobro y yo retiraba cuando quería, a la hora que quería y en el lugar que quería.
Pero además hubo un momento en que el gobierno populista tuvo la infantil idea de disminuir un par de puntos porcentuales el IVA (impuesto que se cobra a todas las cosas que se compran - venden). Los muy ilusos pensaron que, como los comerciantes iban a liquidar dos puntos menos de su declaración de IVA, iban a rebajar sus mercaderías en 2%. ¡Ja! ¡Minga!, los precios siguieron iguales solo que aportaban menos impuestos. Eso no se vio reflejado en los precios y en el público que compraba. Así que empezamos a utilizar las tarjetas de Débito y de Crédito para comprar y allí sí se nos descontaba el IVA (ahora eran 4%). Lo que el comprador paga sí es menos y además (como tiro por elevación) todo el mundo quería pagar con tarjeta (para obtener el descuento) y por tanto las ventas se tenían que hacer con boleta; ya no más vender sin boleta y quedarse con todo el IVA.
Y todo esto se fue encadenando conque las ventas grandes debían de hacerse a través de Bancos.
¡Basta! ¡Es un atentado más a las libertades personales! (dijo Lavenida Junior - Sic).
Es que la gente común como uno tiene que tener la libertad de cruzar alguna frontera con una valija llena de dólares (yo que sé; dos o tres millones de dólares, por ejemplo) y llevarlos hasta un Estudio de Escribanos y comprar un campo, por ejemplo, y que nadie más se entere. De esa manera conservamos la libertad de aparecer con plata de no-sabemos-dónde y comprar cosas sin pagar impuestos ni nada.
Lavenida Junior, fiel a su historia de defensa de las libertades públicas y personales, apoya la iniciativa de las Cámaras de Comercio (entre otras) que defienden esas libertades. Y el caballito de batalla es que los peones de campo ¡tienen que viajar 50 Km para cobrar sus sueldos en un cajero!.
Bueno, si, ya sé que es mentira, que la Ley dice que si no hay cajero a menos de 3 Km el patrón no estará obligado a depositarle en un Banco y el peón podrá cobrar plata en mano.
Pero, ¡qué casualidad! Era justo a esos peones, perdidos en el medio del campo, que los patrones les pagaban algo en plata y el resto en Vales que canjeaban por cosas en Almacenes ... que eran de los propios patrones.
¡Ya no hay libertades, Cuquito!
¡Con los Pálidos se vivía mejor!

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