In Invernum qualqum soreteae fiumo expelent

DEFINICIÓN


galanga (diccionario de la real Academia Española)

3. f. Bacín plano con borde entrante y mango hueco, para usar en la cama.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Balonpié estupefaciente y violencia: hay que sacarse la venda de los ojos

por Tano de la Mondiola


La barbarie y violencia en el fútbol es tema ya tratado múltiples veces aquí.

Lo de estas semanas: baleados en los baños de la Ámsterdam, lo de los barras bravas de Peñarol y las interpelaciones sobre los cánticos de la esposa de Boboni y otras noticias no son más que perlitas nuevas de un collar donde la mayoría parece opinar con vendas en los ojos sobre cuál es la verdadera raíz de estos fenómenos. Y que me avergüenzan de mi nacionalidad de nacimiento. Pero pasa en otros países también. Ni hablemos de Italia. Así que por ahí, voy parejo en vergüenza ajena.


Otra vez ríos de tinta, pero no se va a ninguna parte. Y no se va a ninguna parte porque poca gente analiza el fenómeno de base. Porque a los mercaderes no les conviene, es menester de nosotros pensar a fondo los temas y no gastar horas en charlas obtusas que no van al meollo (al decir de Masliah - en el tema Ojo con la Púa - la culpa es en parte del que restringe a charlas obtusas el interés de la gente). Yo agrego que también hay culpa de la gente en prestarle atención al opio televisivo. Sabemos que hay comentarios que pueden no gustar. Pero cuando me pongo serio en La Galanga no busco gustar sino compartir reflexiones y quizás pensar junto al lector. Entiendo que a nadie le place que le critiquen su "pasión" y me consta que soy una rara avis que me hago enemigos con esto. Yo digo, pobre del colectivo que se identifica tan profundamente con un juego de pelota. Si eso es un baluarte cultural de ese pueblo...bueno ustedes juzguen la profundidad y amplitud de la cultura del mismo.

Y como lo que sigue nunca lo oigo en la prensa (y es, como dicen los yankis, el gran elefante rosado sentado arriba de la mesa y al que nadie nombra) lo expreso aquí reiterando y ampliando lo esbozado en pasada nota.


Quizás haya que ir un poquitito más allá. Como el célebre evolucionista Richard Dawkins dice del otro gran instrumento de control de masas, la religión, es la irracionalidad de ambos fenómenos (en el caso del fútbol, ¿qué es ser "hincha" sino eso?) lo que hace que exista un rango de comportamiento que abarca desde el inofensivo parcial, al personaje violento, o desde el que a veces va a misa, sinagoga o mezquita y el que mata al infiel. Si no existe la creencia  es difícil justificar la violencia irracional. El hinchismo (o sea el amor irracional a una empresa capitalista voraz, no el cuadrito de baby fobal del barrio donde juega el nene) es un fenómeno local, fomentado por los padres, irracional, para crear grupos, que tienden a despreciarse. No se nota de algo parecido a la religión, algo que ha sido usado por milenios para matar y someter? O sea “yo” y el “otro”, al que debo odiar y combatir (comportamiento de clan que está en nuestros genes). Y esto genera, y JUSTIFICA, en cierta gente (los hinchas fanáticos y los religiosos ídem), la violencia. Son los mismos mecanismos psicológicos atávicos, no se necesita un PhD en sicología para entenderlo. Y se mantienen por el adoctrinamiento de los infantes, he ahí el quid de la cuestión. Denme el niño entre los 5 y los 9 años...y os daré el hombre, decía aquel...

A este elemento clave de base, por supuesto se le pueden agregar sesudos análisis sobre los ulteriores varios niveles de complejidad, tanto locales como generales, de corrupción, pobreza, degradación social, drogas y tantos otros que complican y profundizan el problema. Era cla'sico decir que se usaba el insulto al juez y los gritos sobre la supuesta orientacion sexual del cuadro oponente para sublimar la frustracio'n del trabajo y la pobre existencia del que asi sublimaba.  Pero la raíz irracional es esa, y es utilizada por todos los gobiernos y las mafias y poca gente se anima a enunciarla. Porque, algunos más y otros menos ya sea tienen intereses creados o no pueden desprenderse de su hinchismo primigenio mamado en el rioba, con el viejo y los tíos. Pero hay muchísima gente que fue adoctrinada en religión y se desprenden de ellas de adultos (a los que valoro enormemente pues yo tuve la suerte de tener padres que no me lavaron el cerebro, y para mí fue muy fácil). Por similitud, tendría que haber más gente que como yo, se desprendió del hinchismo de muy joven, al alcanzar la edad de la razón. Pero no los oigo casi. La diferencia me resulta difícil de entender en su plenitud. A veces me siento como Jorgito, remando contra la corriente por atreverme a decir anatemas.

Pero para volver con humor negro al otro opio que disparó la nota, el deporte de masas, ¿saben lo que proponía el gran monologuista y critico social americano, George Carlin, en estos casos (con la exageración de la sátira y ya seriamente desencantado con nuestra especie por la experiencia que le daba la edad y por haber visto las conductas del hombre)?

Poner a esta gente violenta (los de la cancha y los de la tribuna; yo agregaría sobre todo a los dirigentes) en un ambiente cerrado, similar a circo romano, darles mucho alcohol y drogas. Y dejarlos que se den hasta que caigan. Selección natural, que se encarga de depurar gente defectuosa...

Y para volver con sarcasmo, e ilustrar esto en pocas palabras, convoque' a la Duquesa a reinterpretar la marchita del cuadro del que fui "hincha" antes de ser adulto.

El día que estos deportes comerciales dejen de vender, por maduración y boicot de la gente, todo esto desaparecería.

Un mundo sin religiones y deportes de masas vendidos por empresas que se usan como instrumento divisionista y mercantilista sería mucho más armónico. 

Ya sé, como dijo Einstein: solo dos cosas parecen infinitas, el Universo y la estupidez humana; del Universo no estoy seguro.

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