In Invernum qualqum soreteae fiumo expelent

DEFINICIÓN


galanga (diccionario de la real Academia Española)

3. f. Bacín plano con borde entrante y mango hueco, para usar en la cama.

lunes, 4 de agosto de 2014

Algunos cambios me asustan

por Mínimo Gurméndez

Me asusta el ritmo vertiginoso de algunos cambios.
Los cambios para peor, obvio.
Porque me fascina que ahora, en tiempo real pueda hablar con mis primos en el otro lado del planeta y por unos pocos pesos. No hace tanto que nos pasábamos el dato que en tal lugar había un teléfono monedero pinchado. Y hacíamos cola varios para llamar al exterior. Y si bien hace un poco más de tiempo, no es prehistoria cuando pedíamos a la operadora que nos diera  "Largadistancia" con Fray Bentos, y ¿cuánto hay de demora? ¿Tres horas? Bueno, anóteme.
O que enviáramos una carta a Francia y demorara 15 días en llegar y otro tanto en volver la respuesta. O que mandáramos revelar las fotos color a Buenos Aires (ahora le sacamos una foto a los chiquilines y todos te dicen "¿A ver?").

Lo que me asusta son otros cambios.
Que ahora las Escuelas no sean más recintos sagrados. Que cualquier vejiga, por hacerse el vivo, les prenda fuego u otro nabo le robe la fotocopiadora. Antes las Escuelas y Liceos eran sagrados; solo los fascistas se animaban a atacarlos.
Las Maestras eran como las madres, y "a la Madre no se toca" era un dicho de mi Escuela. Ahora son las madres las que les pegan un roscazo a las Maestras o a las Directoras, dejándole bien claro a su hijo cómo es eso de la violencia. Una vez por mes, al menos, hay algún ataque físico a un docente.
A veces entrar a un barrio difícil era casi imposible para el común de los mortales; menos para la ambulancia y el doctor. Es que iban a ayudar a la madre o padre de alguno, al hijo de alguien. En el barrio más difícil, el malandra más malandra te acompañaba él mismo para que no hubieran problemas. Ahora si llegás con la ambulancia dejá un policía al lado porque al salir (si salís) no encontrás ni las ruedas.
Un crimen de guerra era un crimen de guerra. Pasarle por arriba a un poblado quemando todo a diestra y siniestra era criminal, llámese Lídice, Guernica Mi-Lai o Gaza. Tratar de exterminar todo ser humano que consideremos peligroso para nuestra raza, pueblo o creencia es un genocido. Los judíos, como pueblo, fueron peligrosos económicamente para la Alemania nazi. Y como tal fueron tratados. Les hicieron una Operación de Margen de Seguridad haciéndolos desaparecer de los 1.500 kilómetros de Berlín. Y no respetaron viejos, o niños.
Ahora son otros los que masacran niños en pos de otros márgenes de seguridad.
Los actores son otros pero el acto es el mismo.


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