El remate vendrá siempre con alguna archiconocida frase famosa, re-masterizada
y con “olor a viernes”.
Volver a Caminar
Hace tres semanas jugando al maxi-basquet en el campeonato de mayores
de 45 me rompí un gemelo. Con tristeza y un poco de angustia, arranqué de nuevo
recordando la canción: "Volver a empezar".

Partiendo del dolor, redoblando esfuerzos, aparece una luz, algo
rescatable: el placer de aprender a caminar nuevamente, volver a subir una
escalera, disfrutar del talón-planta-punta-del-pie, la palanca exquisita que
nos impulsa hacia adelante en la marcha.
Como un bebe, pasito a pasito, la secuencia sería: renguear,
recuperar, estirar, caminar, subir, trotar, correr, saltar…. Qué
simple que suenan los verbos en infinitivo, y que trabajo que da, todos los
días, religiosamente la fisioterapia antes del trabajo.
Así, de a uno van pasando los días, hasta que en el número 21, el músculo que parecía de madera, empieza a ser elástico nuevamente. ¡Qué maravilla volver a caminar!

La medicina nos alarga la vida deportiva por un
lado y a su vez se sorprende y no sabe qué hacer con esto de los veteranos cada
vez más viejos que siguen divirtiéndose, entrenando y jugando.
Como dijo Darnauchans en un homenaje que hicieron a su padre médico:
“Doctor, no quiero que me diga cuanto me queda de vida, dígame tiene vida por delante”.
Detrás de cada
línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!
Madre Teresa de
Calcuta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario