In Invernum qualqum soreteae fiumo expelent

DEFINICIÓN


galanga (diccionario de la real Academia Española)

3. f. Bacín plano con borde entrante y mango hueco, para usar en la cama.
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sábado, 13 de mayo de 2017

Más desde abajo de la cama

Un sitio habitual para guardar la galanga fue, es y será ponerla abajo de la cama.
Capaz que es por eso que en La Galanga se escuchan y pueden reproducir cosas como éstas.


jueves, 23 de marzo de 2017

La Galanga abajo de la cama

Hace tiempo que no poníamos nada en esta meditada y certera columna llamada La Galanga abajo de la cama.
Acá va algo.


Comentarios


Excelente! en pocas palabras.
Anónimo

sábado, 3 de mayo de 2014

Breve Sainete en tres piezas sobre algunas desavenencias de la vida conyugal (3)

Esta es la tercer pieza (al fondo) del Breve sainete con el que el ya no tan novel colaborador atormentó nuestras mentes en las últimas 3 semanas.

Las dos primeras las pueden ver en  http://lagalanga.blogspot.com/2014/04/breve-sainete-sobre-algunas.html (la primera) y en  http://lagalanga.blogspot.com/2014/04/breve-sainete-en-tres-piezas-sobre.html   (se va la segunda!!)

La tercera es la vencida



Breve Sainete en tres piezas sobre algunas desavenencias de la vida conyugal (3)

por Fernando Neurocir (el cascanueces de Malvín)

- Ay gordo, ¿no te encantan los zapatos que me compre?
- A decir verdad, no les veo la diferencia con los otros rojos de taco que tenes.
- Pero ¿como? No te das cuenta que estos tienen el taco mas ancho atrás, son re-diferentes. Además tienen esta moñita acá adelante, ¿no son preciosos?, - dice Irene sacando uno de los zapatos de la caja para que Carlos lo vea.
- Si vos decís...
- Bueno, ¿te gusta este lugar? ¿No parece super romántico?
- Si, está lindo.
- Pero que desabrido que sos.

Llega la moza, una chica de unos 25 años, vestida de pantalón negro algo ajustado y camisa blanca.
- Buenas noches, bienvenidos a “Orquídea”. Déjenme comentarles que hoy tenemos como sugerencia del Chef “Papillot de pescado con verduras al vapor y toque de soja con wasabi”. Les dejo la carta así eligen.
- A mi dejame el dos de la muestra, dice Carlos.

Los tres se sonrien pero cuando se va la moza Carlos la mira de atrás sin darse cuenta de lo que hace e Irene dice:
- Pero imbécil, desubicado, te pensás que la chiquilina está acá para escuchar tus chistes pavos. Una cosa es que digas eso en el bar donde vas con tus amigos, ¿pero acá?
- 'Ta, bueno, no hablo mas.
- No, no es que no hables mas, es que no digas pavadas. Y menos a la moza. Si tenés algo que charlar lo tenés que charlar conmigo.

Se hace un silencio de unos segundos mientras ambos miran las cartas sin verse las caras entre ellos.
- ¿Ochenta mangos el cubierto? Pero por ese precio me imagino que por lo menos te regalan el cuchillo y el tenedor. Ochenta mangos. Que hijos de puta.
- Que, ¿te parece caro? Si te parece caro nos vamos.
- No, no digo de irnos, digo que no entiendo porque te cobran 80 mangos y le ponen “cubierto”. En todo caso es obligación de los tipos darte un vaso, cuchillo, tenedor y un plato limpios. Como te van a cobrar eso.
- No te cobran eso, tarado. Te traen algo para que piques antes.
- Pero a mi no me preguntaron si yo quiero picar algo antes. Además acá dice “cubierto”, no dice “picadita” o “entrada”.

Justo llega la moza y les dice:
- Les dejo por acá humus de garbanzo, unos deeps de zanahoria y unas tostaditas con oliva y orégano, que las disfruten.
- ¿Viste?
- Gorda, ¿cuatro tostadas, 3 pinitos de zanahoria y un poco de garbanzo pisado 160 mangos? 'Ta, dejá, no discutamos mas por esto.
- Me parece bien, vamos a aprovechar esta velada tan linda. ¿Qué vas a comer?
- Y no sé, me estoy fijando si tienen pasta o milanesas pero no veo.
- ¿Pasta o milanesa? Pero eso lo compras en cualquier bar, ¿porque no pedís, no sé, algo diferente?
- Sencillo: porque me gustan la pasta y las milanesas. Paso bárbaro comiendo pastas y milanesa. Si es napolitana mejor. Con muzza la milanesa sequita es lo mas grande que hay.
- Pero sos tan ... (resopla), no sé, estamos acá, en un lugar tan lindo ... ¿por qué no pedís algo distinto, no sé, algo como agridulce? (dice ésto y se le ilumina la cara).
- No te enojes, pero ¿por qué no puedo pedir una milanesa? Para mi lo agridulce es como comer la comida y el postre mezclados y a mi me gusta la comida por un lado y el postre por otro. Es decir: la milanesa por un lado y el flan con dulce de leche por otro. ¿Es tan difícil de entender?
- No, pero para eso andá a “La Pasiva” o a algún lugar así.
- Lo decís como si yo tuviera problema de ir, la que quiso venir a “Te dejo el culo como una “Orquídea” con los precios” fuiste vos.
- Pero sos un animal, sos un energúmeno, ¿cómo me vas a decir eso? Yo que quiero salir contigo a un lugar diferente para que pasemos bien y vos me pasás echando en cara que el cubierto, que el precio, que esto, que el dos de la muestra y además le mirás el culo a la moza.
- Eso no lo hice.
- Si que lo hiciste, no te habrás dado cuenta pero lo hiciste.

Se hace un silencio de algunos segundos. Carlos vuelve a mirar la carta. Irene también. Ambos bajan la carta y se miran buscando la reconciliación. Se dan la mano derecha ella, izquierda él y con la otra cada uno sostiene su carta.
- Bueno, ta, vos pedí lo que quieras, pero yo que vos trataba de aprovechar a probar algo diferente, algo nuevo, no sé.
- Pero a mi me gusta la pasta y la milanesa, Irene. Parece que me hubieras conocido ayer. Sabés que a mi me gusta eso y yo paso bien, si vos querés otra cosa, pedila. Pedí lo que quieras. A mi me enferma que me pongan en la carta “Ravioli di zucca e provolone” porque son ravioles rellenos de zapallo y queso y te los cobran como que el propio Barack Obama te los hubiera rellenado uno por uno y te los hubiera firmado con dedicatoria.
- ¿Te das cuenta?, me estás echando en cara de nuevo que ésto es caro. ¿Que querés?, ¿tener una cena romántica en un carrito de chorizos?
- No, no dije eso, creo que no entendés lo que quiero decir.
- Claro que entiendo, hace rato estás diciendo que ésto es caro, que no se qué, que no se cuánto. Si querías quedarte en casa me decías y chau.
- Mirá Irene, la verdad, estoy con las pelotas llenas. Creo que esto de querer hacer las cosas diferentes no va a funcionar. Tenés razón, estamos en crisis y tengo las pelotas llenas.
- Pero Carlos, tenemos que estar bien. ¿No te das cuenta que somos almas gemelas, que estamos hechos el uno para el otro?

¿FIN?


Comentarios


Brillante el Cascanueces de Malvín!!Cualquier parecido con todas las parejas del Planeta son pura coincidencia
Daniel 

jueves, 24 de abril de 2014

Breve sainete en tres piezas sobre algunas desavenencias de la vida conyugal (2)

Fernando Neurocir (el cascanueces de Malvín) presentó a los lectores de La galanga este pequeño sainete. Dado que le sacó el jugo y lo hizo en tres piezas, pretende también entregarlo por piezas: primero el living, luego el dormitorio, por último el baño. 
La primera parte la puede encontrar en http://lagalanga.blogspot.com/2014/04/breve-sainete-sobre-algunas.html  

Segundas partes nunca fueron buenas


Breve Sainete en tres piezas sobre algunas desavenencias de la vida conyugal (2).



por Fernando Neurocir (el cascanueces de Malvín)


- Gordo, hoy vamos a pasear juntos, a tener un rato solos. Ya hablé con mamá y se queda con los nenes, dijo Irene.
- Bueno, bárbaro, cuando llegue a casa hablamos y vemos a donde vamos, ta?, dijo Carlos y cortó el teléfono.

La segunda parte de la escena se desarrolla en un ambiente común, pero que uno puede reconocer como una casa. Al inicio Irene está sentada en un sillón, vestida como para salir. Carlos entra a la escena abriendo una puerta que da a la calle.

- Vamos al Shopping que me quiero comprar ropa linda, dijo Irene.
- Bueno, ¿a cual vamos?
- Me da lo mismo, pero elegí vos así me sorprendes.
- Mirá, me da lo mismo, son todos mas o menos iguales, así que elegí vos de acuerdo a lo que quieras comprar.
- Dale gordo, elegí vos.
- Ta, Montevideo Shopping.
- Pero en Montevideo Shopping no hay casa de “Verito”.
- Y yo que sé donde hay casas de “Verito”, vos me dijiste que eligiera y elegí. Te dije el Montevideo Shopping porque me gusta y vamos siempre.
- Por eso, ahí vamos siempre y yo quiero cambiar de aire, no hacer siempre lo mismo.
- Pero...Irene... vos no te enojes, pero te dije que eligieras vos. Vos me decís que elija yo. Yo elijo y vos me decís que no porque no hay casa de “Verito”. Yo no soy adivino, no se que querés comprarte ropa de “Verito”. No entiendo porque no elegís vos de entrada y nos ahorramos esta discusión al pedo.
- Vos no entendés, yo pretendo que vos gastes aunque sea un poco de tu tiempo tan importante en pensar que es lo que a mi me gustaría hacer y que lo elijas para mi. No quiero que pienses solo en la practicidad. Podés, aunque sea una vez, ponerte en mi lugar e imaginarte que me gustaría hacer. Eso es lo que te pido, aunque sea una vez.

Carlos piensa durante unos segundos y dice:
- Está bien, disculpame, pero en mi vida me hubiera imaginado que a vos te gusta la ropa de “Verito”. Hagámosla corta, ¿a que Shopping querés ir?
- A uno que tenga una casa de “Verito”. Pero ¿vos no te fijaste? Tengo 3 polleras de “Verito”, 4 blusas, tengo un par de pantalones y venden unos zapatos preciosos. Sos poco observador.
- Bueno, si, pero si tenés tanta ropa de ahí ¿para que te vas a comprar más?
- Porque la ropa es linda y siempre la estoy usando.
- No seas mala, si siempre te terminas poniendo lo mismo. Además ya te dije que no entiendo esa costumbre de las mujeres de comprarse 30 pares de zapatos. Es como si en otra vida hubieran sido ciempiés que se reencarnaron en seres humanos, no entiendo. Pero ta, no discutamos por esto.
- Claro, vos no entendés porque la bobita gasta en zapatos pero yo no entiendo porque gastas tanta plata en tener botellas de cerveza y vino guardadas ni entiendo porque vos pagas todo cuando hacés un asado con tus amigos acá. En todo caso, yo por lo menos gasto en zapatos que los veo y vos gastás en asado y cerveza y no los ves, te los comés y tomás y chau.
- Por favor, no discutamos mas, ¿a donde querés ir?
- A un Shopping que tenga casa de “Verito”, ¿cuantas veces te lo tengo que decir?
- Si, pero te acabo de decir que no tengo ni idea de donde hay casa de “Verito”. ¿Es tan difícil que lo entiendas?
- ¿Y es tan difícil que entiendas que quiero que me sorprendas y que por una vez vos hagas algo por mi? Sentate en la computadora y busca en Internet y llevame a donde quiero.

Pero la putísima madre que lo parió, pensó Carlos y se dirigió al escritorio a buscar en Google en que Shopping de Montevideo había casa de “Verito”.
Se sentó frente a la computadora y puso en Google “Casas Verito Shoppings Uruguay”. El santo de los buscadores de Internet le dijo que había casas en Punta Carretas y en Portones. Pensó que Portones le quedaba más cerca de la casa, aunque era menos lindo para pasear. Ya está, Portones es más cerca.
Ya que estaba, puso “Copa Santander Libertadores Defensor Sporting próximo partido” porque no había podido buscar en su trabajo cuando era que jugaba el único cuadro uruguayo que quedaba en la libertadores.
Irene justo entró al cuarto y la sonrisa que traía se borró inmediatamente.

- ¿Ves? Te pido que hagas algo por mí y te pones a buscar cosas de fútbol, no te importa nada de lo mío y lo que es peor, no te importa nada de lo nuestro.
- Punta Carretas Shopping, vamos.
- No, Carlos, no es así, siempre igual vos.
- Punta Carretas Shopping tiene casa de “Verito”, ¿que más querés que me fije?
- Nada, vamos.

Continuará

miércoles, 23 de abril de 2014

Voz de mujer

Después de la primer pieza del Sainete sobre algunas desavenencias de la vida conyugal escrita por el Cascanueces de Malvín,   http://lagalanga.blogspot.com/2014/04/breve-sainete-sobre-algunas.html    La galanga no ha parado de recibir aportes.
Este viene desde Costa Rica, enviado por Javier, nuestro embajador sin credenciales.

Nos imaginamos que a medida que vayan saliendo el resto del Sainete no vamos a poder parar.

martes, 15 de abril de 2014

Breve sainete sobre algunas desavenencias de la vida conyugal (1)

Fernando Neurocir (el cascanueces de Malvín) quiere presentar a los lectores de La galanga este pequeño sainete. Dado que le sacó el jugo y lo hizo en tres piezas, pretende también entregarlo por piezas: primero el living, luego el dormitorio, por último el baño.

Se va la primera


Breve Sainete en tres piezas sobre algunas desavenencias de la vida conyugal (1).


por Fernando Neurocir (el cascanueces de Malvín)

* El sainete, por definición, es una pieza teatral dramática pero jocosa que se presenta en el intermedio de una función teatral o al final de la misma. Consta normalmente, de una pieza. En el Río de la Plata se generó una forma particular de Sainete, el Sainete Criollo, que se caracteriza por mostrar escenas populares y costumbres de vida de gente sencilla, donde en general, al toque humorístico, se agrega algún elemento de la vida sentimental y algo de tragedia. Uno de los grandes expositores del Sainete Criollo fue Florencio Sánchez. Si bien es característico que el Sainete sea de una pieza, como este Sainete lo escribí yo, lo escribo como quiero. Si alguien quiere reclamar algo, le puedo facilitar el e-mail del señor Magoya.

- Carlos
- ¿Que?
- Escuchame
- Si, te escucho.
- Pero escuchame bien lo que te voy a decir.
- Si, dale.
- Estamos en crisis.
- ¿Que?
- Lo que oíste.
- ¿Que?
- Que estamos en crisis, ¿no te diste cuenta?

Carlos bajó el suplemento deportivo del diario, miró a Irene y luego de unos segundos contestó.

- No
- No ¿que?
- No, no me di cuenta.
- Pero ¿como no te diste cuenta?
- No gorda, te acabo de decir que no me di cuenta, ¿o hablé en otro idioma sin darme cuenta?
- ¿Ves? ¿Ves? Hace tiempo que me tratás así, mal. No me das pelota, estas leyendo ese suplemento de mierda y no me das pelota - dijo Irene casi llorando.
- ¿Vos me estas jodiendo o me estas hablando en serio?
- Pero como te voy a estar jodiendo, Carlos. Es en serio. Estamos en una crisis, definitivamente estamos en una crisis.

Carlos bajó el suplemento deportivo y lo dejó en el piso, al lado de la cama.

- Gorda, no seas mala. Aguada le ganó a Malvín un partido imposible, bueno, en realidad Malvín perdió el partido. Estoy leyendo eso. Pero mientras yo leo eso, vos estas viendo en la tele esa serie pelotuda de amoríos entre médicos. Vos tampoco me das bola.
- ¿Ves?, ¿Ves? Vos menosprecias mis cosas, claro, la serie que yo miro son amoríos pelotudos pero Aguada y Malvín es para grandes intelectuales ¿no? Seguro que mañana vas a poder sentarte en un café literario a dar cátedra de como 10 pelotudos corren atrás de una pelota para tratar de meterla en un agujero. Claro, mientras yo veo una serie pelotuda, ¿no? Dejame de joder.
- No, pará un poco. Yo dije que mientras yo leo deportes (y vos tenés todo el derecho del mundo de pensar que es una reverenda boludez), vos estas viendo esa comedia venezolana pero yankee y dentro de un hospital. Yo no dije que yo soy un intelectual y vos una lela. Lo que yo estoy leyendo no es para ninguna tertulia académica, pero te aseguro que si me cruzo con Galeano el pelado va a encontrar más interesante hablar conmigo de Aguada y Malvín que contigo de los amoríos de Meredith Grey.
- Ah, ves que me tratás como si yo fuera bobita pero sabés los nombres de la “comedia venezolana pero yankee adentro de un hospital”.
- ¿Y como no querés que sepa los nombres de esta sarta de pelotudos? Yo no te leo en voz alta el suplemento deportivo sino seguro que te acordabas de Leandro García Morales. Todas las semanas me fumo esta cosa y al final los nombres te quedan. Pero yo me refería a otra cosa: mientras yo leo deportes vos ves la tele, así que vos tampoco me das pelota.
- Mirá que sos cínico ¿eh? Das vuelta todo como una tortilla y parece que la culpable de esta crisis que vos no ves, soy yo.

Se hizo un silencio breve pero incómodo, donde ambos quedaron mirándose a los ojos. Finalmente Carlos rompió el silencio.

- Gorda, 'toy cansado, mañana laburo. Charlamos mañana, ¿'ta? Pero la posta, para mi no hay tanto drama.

Le dio un beso a su mujer, se dio vuelta en la cama y a los 45 segundos roncaba como un oso pardo en celo.
Irene se quedó sentada en la cama, con la luz apagada, mirando una pared que no llegaba a ver porque la oscuridad no se lo permitía. Estuvo así hasta las 3 de la mañana, pensando y llorando en silencio.

Carlos durmió toda la noche.


Continuará

martes, 4 de marzo de 2014

¡Ay, Tito!

enviado por el Língula, un conocedor seguro



Una joven, bonita, va a la cárcel a visitar a su marido que acababa de ser sentenciado a 40 años.
Apenas entra a la sala de visitas lo abraza y exclama con lágrimas en los ojos:
-¡Ay Tito!  ¡40 años, Tito!

Y el esposo le responde:
-Bueno, mi amor, ¡qué se va a hacer!

-¡Ay, Tito! Hablé con el juez que tiene tu sentencia...

-¿Y qué te dijo?

-Me dijo que por cada vez que yo tuviera sexo con él te iba a rebajar un año de cárcel...

-¿¡Quéeee!? ¡Pero qué pedazo de hijo de puta … ¡abusador!. ¿Y qué le contestaste?


-¡Ay, Tito! ¡RECOGÉ TUS COSAS QUE NOS VAMOS A CASA…!

lunes, 21 de octubre de 2013

El romanticismo aún no ha muerto

La galanga abajo de la cama


Una pareja de veteranos estaba acostada de noche en su cama.
Él trataba de leer alguna pavada para quedarse dormido: cualquiera sabe lo lindo que es dormirse leyendo en la cama hasta con los lentes puestos.
Ella estaba pensativa y romántica. En una de esas le dice a su marido:
- "Viejo, antes cuando nos acostábamos, me agarrabas románticamente de la mano"
El veterano agarró el libro con una sola mano y con la otra agarró la mano de ella, medio flojo nomás, para que se diera cuenta que estaba a punto de quedarse dormido.
- "Pero cuando me agarrabas la mano también me besabas, ¿te acordás?"
El veterano largó el libro, largó la mano, le dio un beso rápido y superficial en la mejilla y se quedó de costado con los ojos cerrados, ya dispuesto al sueño.
- "Y cuando me besabas me mordisqueabas el cuello"
Ya ahí el veterano largó todo, se sacó el libro de encima, tiró las sábanas y frazadas para atrás, se calzó las alpargatas y se levantó.
- "Viejo. ¿Pero adónde vas?"
- "¡¡A buscar los dientes!!"



Algunos veteranos se encontraban en un Club de Amigos donde escuchaban música, alguno tocaba alguna pieza que recordaba en el piano, a veces leían o por lo menos se juntaban a comer algo. La última vez estaban todos reunidos después de haber hecho un asado. Una pareja de viudos, que eran habitués del Club desde hacía tiempo, quedaron sentados uno frente al otro. Charlaron durante buena parte del tiempo. Él la miraba con ojos de admiración: la veterana se mantenía bastante bien a pesar de sus años, su charla era fluida, su risa franca. En determinado momento el viejo juntó coraje, carraspeó y le soltó en la cara:
- "¿Querés casarte conmigo?"
La mujer quedó asombrada; la audacia del viejo la había cautivado. Lo pensó unos segundos y con su mejor cara de alegría le contestó:
- "¡Si! Por supuesto. Acepto casarme contigo"
Estuvieron de charla, mirándose a los ojos por media hora más y luego todos se levantaron, se saludaron y se fueron a sus casas.
Al otro día el pobre veterano estaba desolado. Se acordaba de la reunión, se acordaba de la fuerza de coraje que había empleado, se acordaba de la pregunta "¿Querés casarte conmigo?", pero no se acordaba de la respuesta.
- "¿Me habrá dicho que si? ¿Me habrá dicho que no?"
Volvió a juntar coraje y apenas pasado el mediodía la llamó por teléfono.
Le dijo lo bien que había pasado el día anterior, lo rico que estuvo el asado, lo agradable de su charla con ella.
- "Pero sabés que? Mi memoria no es la misma de antes. Vos perdóname si quedo como un nabo pero yo te pregunté si te querías casar conmigo, ... pero no me acuerdo qué me contestaste"
- "Te dije que si. Te lo dije convencida y te lo repito ahora más convencida aún. Y te agradezco que me hallas llamado ahora para preguntarme ... porque yo no me acordaba quién me lo había propuesto".


Comentarios


Muy bueno! :)
SANDYBGO

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Carta al psicoanalista

Gonzalo C. lector, colaborador y necesitado de psicoanálisis, nos envía este aporte.


Dr. Antonio Roberto Serratti,
 
Psicólogo y Psicoterapeuta
 
 
Espero que pueda ayudarme en el siguiente caso:
Tomé mi auto y salí para trabajar a las 7:30 hs., como lo hago habitualmente, quedando mi marido en casa viendo el informativo en la televisión, como es su costumbre.
 
Anduve poco más de 1 km cuando el motor “murió” repentinamente y el auto paró sin que yo pudiese arrancarlo más.
 
Volví a casa, para pedir ayuda a mi marido, pero cuando llegué, no podía creer lo que estaba viendo: él estaba en mi dormitorio, en mi cama ... ¡con la hija de una vecina!
Yo tengo 38 años, mi marido 40 y la muchacha unos 25. Estamos casados hace 18 años. Él confesó que se encontraban desde hace 6 meses. Lo amo mucho y estoy desesperada. ¿Qué puedo hacer, doctor? ¿Puede usted ayudarme?
 
Por favor, espero su respuesta.
 
Anticipadamente le agradece:
 
Patricia
 
 
 
 
Estimada Patricia:
 
Cuando un auto detiene su motor imprevistamente después de haber recorrido una pequeña distancia, puede ocurrir debido a una serie de factores. Comience por verificar primero si tiene combustible en el tanque. Después vea si el filtro de combustible no está tapado. Si nada de esto resuelve el problema, puede ser que la propia bomba de combustible esté con problemas.
 
La persona ideal para ayudarla es un mecánico. Usted jamás debería haber regresado a su casa para llamar a su marido. Él no es mecánico. ¡Asuma su error! No repita eso nunca más.

Espero haberla ayudado.
 
 
Dr. Antonio Roberto Serratti.

jueves, 29 de agosto de 2013

La galanga abajo de la cama

La galanga abajo de la cama también puede estar en un Ministerio serio como el de Defensa.


En el Ministerio de Defensa había un General de Brigada que estaba loco por una hermosa Capitán.

Se acerca a ella y le dice:

-  Mañana me ascienden a General de División, y voy a tener a mi cargo el mando de personal. Si accedes a hacer el amor conmigo, te asciendo inmediatamente.

La Capitán le contesta que sí, y cuando ya estaban en la cama, en pleno acto, ella le pregunta:

-  ¿A qué grado me va a ascender, mi General?

El General le responde:

-  A Cabo Primero.

-  ¡¡¡Cómo que a Cabo Primero, si yo ya soy  Capitán!!!

-  ¡No, mujer!. Que acabo primero y después hablamos...

lunes, 12 de agosto de 2013

La señora en la Farmacia

Melba, desde Australia, sigue llenando La galanga


Una señora, de mediana edad, entra en la farmacia y le dice al farmacéutico:

- Buenos días. Necesito estricnina.
- ¿Más o menos qué cantidad? ¿Para cuántos roedores?
- No, no es para ratones. Quiero matar a mi esposo.
- No, señora, eso no puede ser. Yo no puedo venderle estricnina para matar a su marido.

La señora abre la cartera y saca un sobre de adentro. Abre el sobre y le entrega al farmacéutico una foto.
En la foto estaba su esposo, trincándose ágilmente a una hermosa mujer, que casualmente era la esposa del farmacéutico.

- Pero señora. No sabía que Ud tenía receta. Es un frasquito entero de éstos. Lleve dos, por las dudas; la farmacia le obsequia uno.

lunes, 15 de julio de 2013

El amante

Melba, desde Australia, nos hizo acordar de este chiste que relatamos con dibujo de Mefisto

La pareja de amantes estaba en lo mejor cuando escucharon que metían una llave en la puerta de la calle.
- ¡Mi marido! - exclamó la mujer mientras empujaba a su amante de la cama. - ¡Metete abajo de la cama!
- ¡No seas boluda, es el primer lugar donde va a buscar! - decía el tipo mientras agarraba sus cosas y se iba hacia la ventana que daba para el patio. La mala noticia es que el perro Rotweiller (con quien nunca había tenido buena relación) lo miraba con cara de pocos amigos.
Ya con el marido subiendo la escalera el tipo se escapó para el balcón del frente y, desnudo como estaba, se colgó del balcón y se dejó caer al jardincito. La mujer escondió la ropa del tipo como pudo en el preciso momento que el marido entraba al cuarto tarareando una canción de Luis Miguel.
Mientras tanto el tipo, escondido atrás de un matorral, vio que por el cantero central de Propios venía un hombre haciendo footing.
Rápido como un rayo cruzó Propios y, para disimular, empezó a correr al lado del otro.
- Buenas tardes- le dijo con total tranquilidad
- Buenas tardes- le responde el otro muy sorprendido por encontrar a otro corriendo pero en bolas. - ¿Siempre corre así, desnudo?
- Si, por supuesto. Es parte de mi filosofía de vida; el aire, toda la vitalidad del ambiente se absorbe por cada poro de mi piel.
- Pero también me llama la atención que corra descalzo.
- Si, claro. La sensación de pisar el pasto y la tierra... Umm! Eso es impagable.
Y el tipo aún sorprendido le dice:
- ¿Y el condón que lleva puesto?
- Ah! Eso solo es por si llueve.

jueves, 13 de junio de 2013

Las suegras son lo máximo

Lingula es un conocedor, y de suegras puede hablar con propiedad.

La dama llega a la casa de su hija y encuentra a su yerno furioso preparando una valija.

"¿Qué pasó?" pregunta ella.

Yerno: "¿Que qué pasó?  le voy a decir exactamente lo que pasó, señora! Le mandé un E-mail a Catalina diciéndole que hoy regresaba a casa de mi viaje de negocios. Llegué a casa y ... ¿puede adivinar lo que encontré?  ¡A mi esposa, sí, ¡su hija!, con un hombre desnudo en nuestra cama matrimonial, mandando bola sin parar! Este es el fin de nuestro matrimonio. ¡Me voy a la mismísima mierda!

"¡Calmate!", dice la suegra "Hay algo que no suena bien. Catalina nunca haría una cosa de esas. Yo la crié y la conozco bien. Esperá un momento mientras yo averiguo qué fue lo que pasó."

Un rato después regresa la suegra con una sonrisa enorme.

"Ya ves, te dije que tenía que haber una explicación lógica...¡Catalina no recibió tu E-mail!!"

sábado, 8 de junio de 2013

Marinero de vuelta

El marido, marino mercante, llevaba casi 3 meses en la mar. Cuando baja a puerto se toma un taxi, llega a la casa, tira sus bultos y le dice a la mujer:
- ¡No aguanto más! ¡Vamos a la cama YAAAA!!
Y casi sin pestañar la mujer y él están desnudos en la cama.
El tipo venía con tantas ganas que comienza a hacer el amor frenéticamente, si parar, con una fuerza en cada empellón que golpeaba la cabecera de la cama contra la pared. Y una y otra vez y otra  ... sin parar.
En el medio del golpeteo se escucha la voz furiosa del vecino que golpeando la pared les grita:
-¡Por favor! ¿Pueden parar? ¡Será posible que todas las tardes sea lo mismo!!!

lunes, 3 de junio de 2013

Inventario gaucho

aportado por Cadorniano

El gaucho llega al galope a su rancho. Se apea de un salto del caballo, que queda resoplando.
- A ver, mi china; desnúdese YA!
La mujer, un poco impresionada y asustada, obedientemente, se saca toda la ropa
El paisano empieza:
- Una naricita, dos ojazos, una boca, dos orejas, dos tetas, una espalda, una cola, una cachuchita, dos ancas, dos piernas ....  ? Ta bien; vístase nomás!
La mujer obedece mientras algo asustada, todavía, le pregunta:
- Pero ¿es que se ha vuelto loco mi gaucho?
- No, mi prienda. Estaba haciendo el inventario - dice el paisano - Es que en la pulpería se anduvo murmurando que a usté se la están comiendo.

domingo, 26 de mayo de 2013

El derecho de Pernada, la poliginia, la poliandria: ensayo histórico


Carlitros se descuelga con este ensayo. La galanga publica las tres partes, sin sacar.

Los temas a los que se abocará en este ensayo son:
EL DISCUTIDO DERECHO A PERNADAS, POLIGINIA, POLIGAMIA, SIN DEJAR DE LADO LA POLIANDRIA, su relación e interconexión intrínseca que están basada en los datos y documentos que aportamos.

La pernada

1. f. Golpe que se da con la pierna. O hacer una piernada.
2. f. Movimiento violento que se hace con ella. Una patada
3. f. Mar. Rama, ramal o pierna de algún objeto. La pata de la cama P.Ej.

El Derecho de Pernada


El derecho de pernada (en latín vulgar medieval, Ius primae noctis; andá a saber que quiso decir…) es un derecho feudal que teóricamente establecía la potestad señorial de tener relaciones sexuales con toda doncella y/o doncello, sierva y siervos de su feudo, recién casados (Pobres locos!!!). Este presunto derecho tuvo vigencia durante la Edad Media de Europa occidental (aunque hay paralelismos en otras partes del Mundo, por ejemplo en los establecimientos ganaderos del Uruguay) como componente del modo de producción feudal o sexual. El Diccionario de la Real Academia Española recoge la acepción estricta que acabamos de enunciar, pero también añade una segunda acepción coloquial, más amplia, referente al abuso de autoridad.
El derecho del Sr Wassilij Polenow
Un cuadro historicista en el que se muestra, en tono melodramático, a un pobre anciano entregándose él y sus jóvenes hijas al despótico señor feudal. Básicamente hay quien acepta que se trata de un derecho señorial tal cual lo define la historiografía tradicional, incluida la agresión sexual en la noche de bodas; otros, en cambio, piensan que era un ritual simbólico y sintético de sumisión y de la baja consideración que se tiene de la mujer y de los viejos durante todas las épocas.

Frente a la carencia de documentos relevantes sobre el Derecho de Pernada, los historiadores disponemos de numerosos datos que confirman que, en un feudo, el siervo necesitaba el permiso de su señor, para acceder a una sierva, lo cual debía, cuando menos, pagar un tributo. Concretamente, en Inglaterra y Gales éste se denominaba Merchet (o Marchaste) y, en Francia, recibía el nombre oficial de Formariage (o Formaste) aunque a veces aparece en los documentos, en latín vulgar, como cullagium (que, en sentido extenso, amplio, con envergadura, significa culada, pero la vulgarización del lenguaje y su homonimia con la anatomía humana favorecieron una interpretación caricaturizada del término).

Poliginia

Poliginia (del griego polýs, "muchos", y gyné, "mujer") es un término utilizado tanto en biología como en la antropología del parentesco, la sociobiología, y en el estudio sexual. El término opuesto a este es monoginia. (del griego mono “mono” o también “uno”, y gyné, “mujer”, “una mujer mono”).  En biología, poliginia hace referencia a conceptos diferentes en el campo de la botánica y de la zoología: En botánica una flor poligínica es aquella que tiene varios pistilos y pocas flores a quien germinar. En zoología es el hábito de algunas especies por el cual el macho tiene más de una pareja sexual, machito nomá eh???. En el caso de la antropología se refiere a la práctica de un hombre de contraer matrimonio con más de una esposa. Por ejemplo dos, tres o cuatro, ya mas es exageración. PERO…


Joseph Smith y familia
El ejemplo con envergadura y/o amplitud,  de poliginia en humanos, es el caso del líder mormón, con sus esposas e hijos. aahhhhaaaahhh TOLOLO!!! el veterano barbudo … Mete pa' delante No??. Lo que no le costará mantener ese familión…pero que la mantiene, las mantiene, mirá la foto y te darás cuenta del porqué cuando niños, nos asustaban con el barbudo.
La poligína es un régimen social habitual en muchos géneros diversos de civilizaciones y animales. En ellos el macho reúne un harén de hembras apareándose con todas ellas generalmente de forma selectiva, por lo menos tres por día, (como el barbudo). Éste si que era todos los días tres, en cambio nosotros tenemos la costumbre de todos los días tres: tres de enero, tres de febrero, tres de marzo etcétera, etcétera. El líder no permitía que otros machos del grupo accedan a ellas si no es mediante su relevamiento como líder del clan. Esto ocurre por ejemplo entre las aves: en las avutardas, los gallos, los faisanes; entre los mamíferos: entre los ciervos, los vacunos y ovinos y entre algunos dichosos y envidiados seres humanos. Poliginia en humanos, es la forma más común de Poligamia, y habitualmente se confunde con ella. La poliginia es el tipo de relación institucionalizada por la cual (hablando de la especie Homo sapiens) un varón tiene dos o más esposas o esposos al mismo tiempo. Cuando una mujer es quien tiene dos o quince esposos o esposas al mismo tiempo, se llama Poliandria, (Acá te quiero ver donde va a parar tu machismo!!!) institucionalizada ha sido frecuente en las más diversas culturas y civilizaciones, existe documentación que afirma que mujeres con diez o mas esposos les dejaban a su cargo los niños después del “destete”. Sin embargo, por cuestiones de linaje y herencias y de no aceptar ser cornudo, en muchas etnias el macho fue instituyendo la monogamia. Por ejemplo, griegos y romanos, sólo podían (legalmente) de modo institucional formar matrimonios monogámicos. A los machotes de la época les apareció la Poliandria, y se pegaron bruto cagazo, entonces comenzaron a legalizar la monogamia, cosa que los tranquilizó. Oooooohoooooh machos, se les sacudió el orgullo??!!! Las “MINAS” empezaban a ganar terreno…

Poligamia

Países donde se acepta en la actualidad, la poligamia masculina y femenina (poliginia y la poliandria). La poligamia es un tipo de matrimonio en que se permite a una persona estar casada con varios individuos de cualquier sexo al mismo tiempo. Proviene del griego ‘varios matrimonios, sexuados y/o asexuados’. Comprende tanto la poliginia como la poliandria. El derecho occidental no reconoce la poligamia, la poliandria  ni la poliginia. mas en este derecho occidental no se considera que existen ninguno de estas situaciones, cuando en la relación no hay un vínculo afectivo establecido, sino relaciones sexuales, o casuales con lo que venga, orgías anónimas, pernoctas, amoríos, prostitución, intercambio de pareja, proxenetismo, pederastas activo o pasivo, lesbianas, travestismo, etcétera.

Divorcio múltiple y matrimonio para la poligamia

Una muy pequeña minoría de familias polígamas usa un sistema de múltiples divorcios y un matrimonio legal. El esposo casa a la primera esposa, ella toma su apellido, la divorcia y casa la segunda, ella toma su apellido. Esto se repite hasta que el esposo ha casado y divorciado de todas las esposas, excepto quizás de la última. De esta forma todas las esposas se sienten justificadas al llamarse señora de tal (apellido del marido), y aún cuando están legalmente divorciadas del esposo, actúan como si estuvieran casadas de él y esperan que las personas a su alrededor así las reconozcan. En el caso de poliandria, la mujer es la que se casa y se divorcia consecutivamente.
Y TODOS FELICES COMIERON PERDICES…

Comentarios


Poliandria, poliginia, varios con varias, varios con varios, varias con varias...Hay que respetar, siempre que sea por libre elección, claro.
Luis Manteiga Pousa

jueves, 23 de mayo de 2013

Consultorio del Psicólogo

Pregunta al Psicólogo




Estimado Psicólogo:
Ahora, que estoy jubilado, puedo dedicarme plenamente a mi pasión: pescar corvinas.

Compré un barquito y confié en que mi mujer me acompañaría, pero a ella no le gusta ir a pescar.

En el club de pesca me hice amigo de Rosario (Charo), que es tan apasionada como yo a la pesca de las corvinas. Nos hicimos rápidamente compañeros de pesca. Como ya le dije, a mi mujer no le gusta ir de pesca y siempre protesta que paso demasiado tiempo en mi barquito.

Hace un par de semanas que Charo y yo hicimos dos magnificas capturas. Yo pesqué un ejemplar de corvina enorme y poco después Charo pescó el pez gemelo. Naturalmente saqué una foto mientras Charo tenía los dos pescados en alto.

Le enseñe con orgullo la foto a mi esposa para ver si así se despertaba en ella el interés por la pesca. Pero su reacción fue aún más negativa. Me dijo que tenía que dejarme de joder con la pesca y vender el barco. ¡Pienso que ella no me quiere dar el gusto de practicar mi afición!

¿Qué debo hacer, doctor? ¿Tengo que comunicarle a mi mujer que se olvide de la cuestión y seguir con mi afición, o tengo que vender el barco si ella se aferra a su opinión?

Vayan las gracias adelantadas por su respuesta, sinceramente le saluda:

Sergio

PD: Le adjunto la foto de Rosario con las corvinas que pescamos






Respuesta del Psicólogo



Estimado Sergio: 

Trata de deshacerte lo más rápido posible de tu mujer.

Las corvinas que muestra Rosario son estupendas

Tu amigo el psicólogo