por Máximo Gur Méndez
El paso del tiempo hace que las cosas tiendan a olvidarse. Aunque también nos deja recuperar algunos hechos y volverlos a ver con la distancia que ésto nos permite.
Han pasado 50 años de la revuelta estudiantil que adquirió hasta nombre de marca:
Mayo francés.
Y entonces es bueno tratar de recuperar memoria y análisis de estos temas que marcaron, sin duda, nuestras vidas.
Porque el mayo francés,
mayo de 1968, no estuvo aislado de otros hechos de 1968 mucho más cercanos y emblemáticos.
Para empezar me gustaría contarles que el mayo francés no apareció solito y por generación espontánea. De hecho en Francia se recuerda otra revuelta unos años antes (en
1961). Esa vez habían sido los
argelinos que vivían en Francia los que se manifestaron contra el colonialismo francés que cayó al año siguiente. Y la represión a esa revuelta fue tan sangrienta como lo era la impronta colonial francesa en
Argelia: el día de la manifestación mataron a más de 200 manifestantes cuyos cadáveres fueron arrojados al
río Sena (como
Pinochet arrojaba los suyos al
río Mapocho). Al día siguiente Francia se despertó con lo que fue uno de los más grandes
apagones informativos: no había pasado nada.
En el
'68 los estudiantes franceses comenzaron tímidamente a reclamar algunas cosas de su Universidad, a lo que le agregaron el rechazo mundial que tenía la guerra de ocupación de
Vietnam y luego la respuesta a los ataques que sufrían de los estudiantes de derecha y de la propia policía y los sindicatos y partidos de izquierda que llaman a la huelga francesa más multitudinaria de su historia. Y las barricadas surgían como hongos en el Barrio Latino. Y los oradores también.
Y así cayó
De Gaulle llamando a elecciones anticipadas que perdió olímpicamente.
Y ese mismo año en
California, EE.UU., el movimiento hippie y grupos de estudiantes también se ponían de punta contra la guerra de
Vietnam. Y los gaseaban y los llevaban de arrastre de sus pelos.
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Universidad de la República 14 de agosto de 1968 |
Mientras tanto en nuestra pobre y más cercana
América Latina en
Octubre del '68 sucedía la matanza de
la plaza de las Tres Culturas de México donde las fuerzas policiales y de inteligencia elaboraron la provocación más espléndida que se recuerde. Infiltrados de estas fuerzas se metieron en una manifestación estudiantil pacífica, tiraron unos tiros a las fuerzas policiales (que estaban prevenidas que eso iba a suceder) y cercaron la plaza metiéndose a metralleta limpia. Los muertos fueron entre 200 y 350 (¿pueden creer que nunca se supo?); los infiltrados salieron toditos gracias a unas muñequeras blancas que portaban y que los militares reconocían como propios. Y si bien no pudo haber
apagón informativo sí hubo una campaña de desinformación tan fenomenal que solo a mediados del 2000 se pudo terminar la investigación que llegó a la verdad de los hechos.
Mientras tanto en el paisito hace 50 años las manifestaciones por presupuesto universitario eran reprimidas a los tiros y el
14 de agosto moría
Líber Arce, el primero de una larga, demasiado larga lista de mártires estudiantiles y de uruguayos en general.
¡Cincuenta años!
¿No será hora de honrar con los hechos tanta sangre derramada?