Querido Director:
Suelo escribir ensayos, rimas finas o sonetos y no cartas viles y vulgares plagadas de errores, redundancias, garrafales faltas y atentados a las buenas prácticas del idioma español, pero mi indignación es tal que me veo obligado a escribirle.
Seguramente usted, un abnegado empresario de las comunicaciones, sabrá comprenderme cuando llegue la hora de (como decía el Dr. Amílcar Vasconcellos) llamar a las cosas por su nombre y, al marsellés con sésamo, marsellés con sésamo y, al Marselàn, Marselán.
Los incultos que jamás pisaron (ni pisarán) un campo de golf, nunca podrán aquilatar la paz, el goce y el solaz que se vive en ese entorno de gente ilustrada, sensible a la belleza y al orden institucional.
Los visionarios, arriesgados emprendedores como usted y yo que arriesgamos nuestro capital para convertir pantanos pestilentes en paraísos rentables debiéramos estar mejor protegidos en este país otrora culto y distinguido, que supo recibir lo más excelso de la flor y nata europea. Lo más refinado del linaje aragonés que sembró las bases de una nación aristocrática, libre y puritana, y no estar abandonados a la suerte de viles ordinarios que ponen a las aves y a los batracios por encima de las nobles e históricas familias que han construido este bendito país.
Le agradezco su fina comprensión y su ilustrada y atenta lectura.
Dios lo tenga en la gloria .
Juan María Pedro Ignacio Orlando Fachinelli de Mier.
Pd.: Salúdeme a la querida Nenonga de Herrera y Bordes.
Es un gusto para esta bazofia periódica que aparezcan nuevos lectores cuestionadores de estos órdenes a establecer por conspicuas figuras de pensamiento foráneo que nos retrotraen a panfletos del siglo pasado.
Más sin embargo quiero dejar sentado mi apoyo a la prédica de salvaguarda de la ecología y la biodiversidad que tan solitariamente expone Verdecito.
Aunque si fuera por estos viejos centinelas de la naturaleza ni siquiera el fuego se habría descubierto y dominado a fin de no entorpecer con el pacífico desarrollo de aves y mamíferos del cuaternario temprano.
Sin embargo ha sido ampliamente demostrado que el principal agresor de la vida humana son los seres humanos mismos: la actitud autodestructiva se ha hecho presente en cambios como el climático que interpelan si efectivamente son seres pensantes.
Como ve mis principios son estos. Y si no le gustan tengo otros (Groucho Marx dixit)
Le saluda tempranamente
Le saluda tempranamente
El autodenominado Director
P.D.: Espero que la Sra Nenonga aún nos lea; hace tiempo que no nos escribe.
Comentarios
No sé de quién pero muy poco apreciado Julio María, permítame discrepar en algunos aspectos de su dialéctica que por razones éticas no voy a describir. Yo aprecio lo que usted no quiere, la falta de educación, las faltas de ortografía y hasta la Falta Envido!!
Gracias y Bienvenido
El Lunfa
Gracias y Bienvenido
El Lunfa

No sé de quién pero muy poco apreciado Julio María, permítame discrepar en algunos aspectos de su dialéctica que por razones éticas no voy a describir.Yo aprecio lo que usted no quiere,la falta de educación,las faltas de ortografía y hasta la Falta Envido!!
ResponderEliminarGracias y Bienvenido
El Lunfa