In Invernum qualqum soreteae fiumo expelent

DEFINICIÓN


galanga (diccionario de la real Academia Española)

3. f. Bacín plano con borde entrante y mango hueco, para usar en la cama.

viernes, 5 de julio de 2013

Las parejas desparejas en el Uruguay

por Gabita Uy (muy despareja)

En este siglo XXI, la conformación de parejas ha cambiado y bastante. Las diferencias de edad no importan como antes, en el Primer Mundo, claro.

En Uruguay, que en tantas cosas somos “de avanzada” y en otras tan victorianos, las cosas no son así.

No puedo hablar de las parejas homosexuales porque desconozco el tema, pero sí puedo hablar de las parejas heterosexuales.

Si un hombre le lleva 20 años a su novia, esposa, amiga con derechos, etc., es un crá.

Si una mujer le lleva más de 5 o más años a su novio, esposo, amigo con derechos, etc., es una veterana desubicada.

De hecho, hay hasta una definición para este tipo de mujeres: cougar. “Cougar es una expresión del argot inglés para definir a las mujeres que buscan una pareja sensiblemente más joven.” (Fuente: es.wikipedia.org/wiki/Cougar)

Yo soy cougar desde antes de que inventaran la definición y no me avergüenza serlo. No me atraen los hombres mayores que yo. Punto.

El problema está en que en este machista país no sólo no es fácil ser cougar y asumirlo, también es difícil que la otra parte lo acepte.

Yo pasé por la situación de que alguien estuviera enamorado de mí y no quisiera entablar una relación formal porque era menor que yo.

En el lado opuesto, tengo una amiga que está saliendo con alguien menor y el problema lo tiene ella, no él. Le da vergüenza lo que vaya a decir la sociedad de que esté enamorada de alguien más joven que ella.

Y yo me pregunto: ¿por qué está bien para los hombres y para las mujeres no?

Para el amor no hay edad, ¿no es cierto? ¿O eso sólo es válido para el género masculino?

¿Alguna vez nos pondremos a tiro con lo que sucede en el resto del mundo y, de paso, dejaremos de juzgar a los otros?


#ParaPensar




La frase del viernes. Los ojos de Estambul

Por Abelardo Abelenda.
Enviado especial de la Galanga al mundial de veteranos de basquet en Grecia 2013.


Estambul te recibe con enormes ojos azules que te dan la  bienvenida y cuidan cada casa del mal de ojos.

En sus calles se pueden ver ojos de todas las civilizaciones, razas y culturas del mundo, locatarios y visitantes.

Ojos celestes, ojos morenos, pálidos, pelirrojos. Ojos con ojeras de amor y con falta de sueño, ojos anhelantes, ojos tristes. Operados y estiriados, pelados, con entretejido o cubiertos por cejas teñidas, depiladas.

De muy lejos vienen ojos razgados de piel amarilla o morena, mahometanos, cristianos y judíos. Todos se encuentran en las plazas, se miran y se hablan con gestos y comparten un té o un café turco  en los miles de bolichitos de esta hermosa ciudad.

Los ojos de los niños son iguales a los de todos lados. Se quieren comer al mundo y tienen permitido reir, gritar y corretear por las mezquitas mientras sus padres rezan.

Los ojos femeninos se destacan con delineadores, rimel y pestañas postizas. En las calles se puede encontrar los de Sofía Loren, con minifaldas o pantalones oxford. Ojos en tanga, con culotes, con vaqueros y túnicas, con pañuelos que cubren las cabezas de múltiples colores. Eso si, todos bien combinados.

Hay ojos negros que pegan fuerte. Uno respeta, cada cultura con su librito, pero hay ojos que parecen presos. Varios pares de ojos se pasean unos pasos atrás de su dueño: él con sus cómodos ojos masculinos vestidos de vaqueros y championes como cualquier hijo de cristiano, mientras ella van tapadas con el burka negro desde la punta de los pies hasta la coronilla.Solo queda una rendija por donde entra una pequeña raya de luz.

Lo primero que se nos ocurre es que tenemos suerte de vivir en un país "evolucionado", donde la mujer puede elegir a su hombre, vota y se puede divorciar por voluntad propia desde hace un siglo.

En seguida volvemos a la realidad, navegando con el pensamiento. Se juntan el Bósforo y el Río de la Plata: la crónica roja de un diario montevideano titula todas las semanas: Crimen pasional: la maté por que la quería, era mía o de nadie.

Turko Bende Barato

Privilegiados geográficamente, los turcos viven hace cientos de años sobre el mar, en un cruce de caminos con vista a dos mundos. Son muy simpáticos y dominan las artes del comercio y la seducción de la venta.

Todo Estambul es un gran comercio. Posee el shopping más grande y viejo del mundo: el Gran Bazar. Son kilometros de calles y callejuelas techadas, con una tienda al lado de la otra, similar al barrio Reus de Montevideo, pero con turcos.

Primero te dicen hola en mil idiomas posibles, te dan la bienvenida, te invitan a pasar, probar, oler y mirar todos los colores que tienen. Recién ahí te dicen el precio. Preguntan de donde venís e intentan aprender de la cultura de los visitantes y siempre saben algo de tu país. 

- !Uruguay, Muslera, Lugano, Forlán!
- ¿Cómo se dice esto? 
- ¿Qué número viene despues del seis? 
- ¿Qué es eso que están tomando con agua caliente?

El regateo es como un juego, Si uno no muestra interés, en general te dejan tranquilo. Se enojan y quedan con mala cara si entrás, probás, aceptas los confites y el té con que te convidan, tocas todo, sacas fotos y después les decis: Ah no, es muy caro.

Entrar al Gran Bazar con una mujer es una experiencia alucinante. Si vas de su mano de repente ella se separa. Revuelve en los saldos, toca todas las pilchas, luego las da vuelta, se las pone encima, pide un espejo y se mira en pose de modelo de revista. Luego se prueba otro talle y te pregunta como le queda, a lo que respondes "divino mi amor". A esa altura el turco se relame, media venta está hecha. Si ella se hace la difícil para pagar, el turco propone: Cuánto querés pagar? Allí ya no tenés escapatoria y llegás a un acuerdo.

Como en todo shopping, uno sale lleno de bolsas, con regalitos para toda la familia y los amigos, con el doble las cosas que necesitabas, pero bien enamorado.



miércoles, 3 de julio de 2013

La evolución (y esto sigue)

Ya La galanga se había metido con la evolución. Para los que no tienen memoria o llegaron recientemente a esta Galanga les conviene cliquear en

http://lagalanga.blogspot.com/2012/05/charles-darwin-se-equivoco.html

http://lagalanga.blogspot.com/2012/11/otra-vez-la-evolucion.html

o directamente en "Buscame por   "   Evolución

Ahora Língula, gran proveedor de galanga ajena, nos impresiona con esto.








martes, 2 de julio de 2013

Avisos clasificados de La galanga


De nuevo con Uds:
 La galanga clasifica

Otros dos avisos.
Se reciben propuestas a   lagalanga.llena@gmail.com



  • Desocupado con años de experiencia se ofrece para integrar estadísticas.
  • Buscotécnicoespecializadoparaarreglarlabarraespaciadora

lunes, 1 de julio de 2013

Arte de Baños

La galanga no puede estar ajena: es el arte en su propio dominio.
Así que, con fotos ajenas proporcionadas por Gabita Uy, otras expropiadas por Cadorniano de vaya a saber dónde y una de Máximo, les presentamos lo que es el arte mismo del baño.


Traída por Gabita Uy
Miren el uso del rollo de papel higiénico

Esta mujer está por entrar en un baño público en el medio de la calle en Houston pero ...

... ¿te animarías a usarlo aunque supieras que los vidrios son espejados?

Arte de verdad. Y no hay que tener vértigo para usarlo

Lo de Paula en Pinamar.
Se ve que a la dueña de casa le dijeron: "Mi Reina, el baño está pronto para vos. Mirá tu trono"


domingo, 30 de junio de 2013

El mate

Cualquier uruguayo cree saber qué es el mate.
Pero, pensando en los no - uruguayos que leen La Galanga se nos ocurrió poner esto. Claro, no solo a los no - uruguayos les va a servir. Muchos de nosotros vamos a entender muchas cosas. Y varios vamos a sentir en la garganta el nudito clásico de la emoción.


El Mate

por Máximo Gur Méndez
Leído de otros, pensado, reescrito, cavilado, vuelto a escribir y, finalmente, publicado en La galanga

El mate no es una bebida.
Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.

El mate es exactamente lo contrario que la televisión. Te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo/a.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda "¿tomamos unos mates?".

Y esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o en inmaduros. Pasa entre los viejos de un geriátrico sentados en el salón y entre los adolescentes mientras estudian o pasan el rato en la Rambla. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Todos ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos. Los buenos y los hijos de puta.

Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Y te lo pide después de haberte mirado con los ojos bien grandotes cómo vos tomabas mate, con cara de entendido y haciendo ruido al final. Se lo das tibiecito y entonces se sienten grandes.
Sentís un orgullo enorme cuando ese pedacito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Y seguramente te sentirás como el mejor padre del mundo cuando sos vos el que le regalás su primer termo y su primer matera.

Cuando conocés a alguien por primera vez rompés el hielo con un “¿te tomás unos mates?”.
La gente pregunta, cuando no hay confianza:
-¿Dulce o amargo?
El otro responde:
-Como tomes vos.

Los teclados de Uruguay tienen las teclas llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.

Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.

Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un botija pone la caldera al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es porque ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.
Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solos. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hubieron revoluciones.

El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...

Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena; la charla, no el mate.

Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar: vos hablás mientras el otro toma y viceversa.

Es la sinceridad para decir: Basta, cambiá la yerba!

Es el compañerismo hecho momento.

Es la sensibilidad al agua hirviendo.

Es el cariño para preguntar, estúpidamente: ¿está caliente, no?

Es la modestia de quién ceba el mejor mate.

Es la generosidad de dar hasta el final.

Es la hospitalidad de la invitación.

Es la justicia de uno por uno.

Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día.

Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse, sin mayores pretensiones que compartir un mate.


Ahora vos sabés, un mate no es sólo un mate...


El mate en La galanga


Comentarios


CLAP CLAP CLAP!!!!
Topacio

Simplemente maravilloso!!
Pablo

Genial Gur Mendez, gracias por refrescarnos la memoria.
Alejandro 


Nada tan puro como garronear mate, eso sí, por lo menos una vez tenes que poner Tu mate. Muy bueno el "editorial" Salu. 
Lunfa

El mate... el mate... el mate... LA PRIMERA RED SOCIAL DEL UNIVERSO, pudiera decir.
antes de que los telefonos 'inteligentes' (o al menos, mucho mas inteligentes que mucha gente) surgieran... y la gente se desgastara dando 'me gusta' o subiendo fotos a la nube, ya los gauchos se sentaban alrededor del mate y 'chateaban' entre ellos.
Sabe a rayo.... pero QUE MARAVILLA EL MATE!!!
saludos,
isx (de Cuba)

Así es. Lo veo desde hace mucho tiempo, cuando empezó a germinar mi amistad con Mario, cada vez que llego a la estación y lo encuentro agarrado a su mate.
Gracias por compartir.
Froilán de Lózar (de Bilbao)