Comentarios


El Tano volvió y se vino, sin misterios!
Nos largamos con un podcast nuevo de un tema viejo.
¿Te gusta el vino y te interesaría conocer más sobre el tema pero te abruma la amplitud, complejidad y en muchos casos el snobismo con que muchos tratan la cuestión?
En este podcast diferente hablamos del vino justamente quitándole ese misterio. Desde la viña, el suelo, la fermentación, las cepas, las regiones, la historia, los países, la degustación y el maridaje con la comida hasta aspectos de biología y salud que hacen a esta bebida algo tan especial.
¿Es verdad que:
Estas y muchísimas otras preguntas iremos contestando a lo largo de estos episodios, salpicando con anécdotas y consejos de cómo apreciar buenos vinos sin romper la billetera.
Tus comentarios (no nos interesan pero...) son bienvenidos:
https://www.facebook.com/patricia.monroymenini
¡Excelente, Tano! No cabe otra cosa que decir: ¡SALUD!
Trancazo
Manden vino! Copas, sobran .
Flaco
No jodan muchachos, ahora lo voy a tener que hacer en serio!!
TANO
En
resumen, nosotros queríamos saber qué era lo que pasaba; algunos decían una
cosa y otros, otra. Y se nos ocurrió que lo mejor era comprobarlo de un modo
empírico, fáctico digamos. Por eso fue por lo que trajimos al hermano chico del
Flaco, Santi y lo metimos adentro para que nos informara. Sacamos unos estantes
y entró sin problemas. No sabemos cómo fue que se trancó la puerta; Santi
gritaba que ya quería salir y no podíamos. Nos asustamos un poco y llamamos al
padre de Juan que estaba durmiendo la siesta. Con una palanca que tenía en el
taller abrió la puerta y sacó a Santi que estaba llorando y tenía la cara un
poco azul. Nos puteaba. Y el padre de Juan también; un poco por lo de Santi y
otro porque lo habíamos despertado. Cuando Santi se calmó nos dio el resultado
del experimento: cuando se cierra la puerta se apaga la luz de la heladera,
está comprobado.




![]() |
| Hacé la tuya |
"No todo es como parece", me dijo bajando la voz mientras metía el ojo derecho en el ocular, cerrando el izquierdo al tiempo que con la mano libre me hacía señas para que me acercara. "Mire arriba, a la izquierda, es una constelación en formación .Ya le pondremos nombre; por el momento nos conformaremos con seguirla día a día".
Se hizo a un lado ofreciéndome el telescopio, sin separar la mano derecha del cañón y dejándome un espacio para que me acomodara al borde de la ventana acostumbrando mi vista al túnel oscuro del cilindro metálico .
Al final del recorrido, la claridad de encendido paulatino dibujaba un firmamento nada común, en modo alguno parecido a lo que pudiera ser un cielo terrestre. En lugar de estrellas, decenas, cientos, miles y más miles de almas bailaban en el vacío más allá de la atmósfera, mudas, inertes, sin brillo estelar, casi exhaustas en el fondo negrísimo del telón sin luz.
Almas nuevas, antiguas, gruesas, otras flacas, pálidas, con cicatrices, almas infartadas, con injertos, engripadas, contaminadas, con válvulas o sin ellas, extraviadas, algunas latiendo rápido, otras cansinas, todas colgadas en cuerdas invisibles de ropas tendidas más allá del alcance de una mirada poco atenta.
Abajo, muchos, miles de seres diferentes y sin alma atestaban las calles, los parques, los aeropuertos, las fiestas, los estadios, las escuelas, las playas, las casas de gobierno, los hospitales, las cárceles, los sepelios, los moteles, las asambleas, las tiendas, los puertos, los conciertos y los cines.
Todos sin alma, y sin saberlo .
¡Tremendo, Flaco!
Me hizo acordar a un cuento de Arthur C. Clark (el de 2001: Odisea del espacio) en el que comenzaban a nacer bebitos que morían al poco tiempo; resulta que el número de personas que habían vivido era igual al número de personas vivas y ya se habían terminado las almas disponibles. Los que nacían sin alma, sobrevivían poco tiempo.
Trancazo
Excelente!!
Anónimo
Tremendo!!! Felicitaciones
Anónimo